jueves

“El chico de la película” compartió algo mío en Facebook


Le decimos así porque, tras cruzarlo varias veces en la vida en el mismo lugar, llegamos al unísono a la conclusión de que si esas escenas fueran parte de una película, el protagonista indudablemente sería él. Ecdlp trabaja en una oficina, me parece, pero en su tiempo libre dedica una buena parte de sus esfuerzos a La Causa. Pregona, luce y convoca a una importante vertiente del espectro antifascista de estos tiempos.

No todo es bronce en la vida de Ecdlp, en los últimos tiempos ha tenido que enfrentarse a un par de contradicciones internas en lo que hace a su vida y el comportamiento de sus pares. Se lo nota más apagado o lo que podría decirse incluso, cauteloso. Pero no quiera esto confundirse con el estigma que en algún momento hechó maliciosamente sobre nosotros aquél escritor disruptivo contemporáneo, lxs muchchxs punks somos mucho más que todo eso que con astucia se nos adjudicó. O más bien mucho menos, la tarea más sencilla que emprendamos puede volverse aún la más revolucionaria.

Un día se lo dijimos, un poco alcoholizadas y entre risas lo explicamos, pero no creo que haya llegado a entender en dos segundos su lugar en nuestra historia. ¿Cómo argumentar, cómo explicarle que la resonancia de sus parches y sus tachas evocaba en nosotras la manifestación explícita de la inmanencia borgeana de los tiempos, la negación constante de la linealidad del progreso?

Ese misterio y muchos, por toda la eternidad.


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