lunes

“Cortesía solapada”

-Miró su celular, como con desgano, más por notificarse de posibles deberes pendientes  que buscando regocijo. Clavó la mirada unos segundos. En el telefonito, después en la nada. Algo por dentro le sonrió.

- ¿En qué colgaste? le preguntó ella.

- En que ojalá aceptara mi humilde y secreta invitación a descubrir todos los misterios del mundo, el universo  y la mente humana, conmigo.


-O a sacar la reposera a la vereda, una tardecita, tomando mate. Me  retrucó.